domingo, 15 de marzo de 2009

Groucho Marx resucitó en Argentina


HUGO PRESMAN

MINUCIOSO, HILARANTE Y MUY INTELIGENTE

EN ESTA NOTA PUBLICADA HOY EN EL PATAGONICO.NET

PARA USTEDES:



GESTOS Y DICHOS DE QUIENES NO RESISTEN UN ARCHIVO DE LA HISTORIA POLITICA RECIENTE. LA EXPOAGRO JUNTO A TODOS

Groucho Marx resucitó en Argentina

Groucho fue el otro Marx famoso. Incluso algunos discípulos desconcertados de Carlos Marx terminan siendo con sus actitudes políticas émulos involuntarios del genial humorista. Sí. Aquel que decía que no sería socio de un club que lo tuviera a él de socio.

Francisco de Narváez, uno de los dirigentes políticos que vio la posibilidad de sumar puntos a partir del conflicto con el campo.

Por Hugo Presman

El ex presidente Eduardo Duhalde afirma que en la Argentina hay temor a hablar y sus declaraciones son repetidas hasta el cansancio por la red privada de transmisión en cadena. Gerardo Morales, presidente del radicalismo residual, quiere que no se toque, ahora y con este gobierno, la ley de radiodifusión originalmente de la dictadura. Contagiado de “carriosismo” (enfermedad que consiste en utilizar el superlativo a la enésima potencia), declaró: “Estamos a la parrilla. Venezuela va a ser un poroto. Y los periodistas independientes van a ser perseguidos”.

Preguntado sobre si conocía el presunto proyecto, contestó que no. Justamente los periodistas independientes perseguidos ahora, antes de que se conozca el maquiavélico proyecto que seguirá el trámite parlamentario correspondiente, tienen afortunadamente programas de radio, de televisión, o son columnistas en la escudería del periodismo puro. Muchos de ellos son los mejor remunerados. Es doloroso padecer el caviar de la proscripción.

Con su habitual ironía, el periodista Orlando Barone escribió: “Si la Iglesia tarda siglos para encontrar un santo que merezca ser santificado, ¿cómo es posible que en la Argentina haya redacciones enteras repletas de periodistas puros?”.

Otros refugios del periodismo objetivo e independiente son los dos principales diarios del país: Clarín y La Nación. Que unen sus filantrópicos intereses en la exposición anual de Expoagro. Una feria de 500 hectáreas. Debe ser una fortuita coincidencia que el ingeniero Héctor Huergo, el director de Clarín Rural, sea un fundamentalista sojero.

Seguramente ambos diarios tuvieron una visión objetiva e independiente del evento que auspician. Como cuando un crítico de televisión del diario del instrumento musical tiene que juzgar un programa del canal 13 del mismo multimedio o de Radio Mitre, que a pesar de su nombre no pertenece a La Nación sino a Clarín. Como diría Groucho: “Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros”.

UN BAÑO DE BOSTA

Por la Expoagro pasaron todos los políticos que quieren darse un baño de bosta. Carrió, que como algunos grupos festivos de la izquierda, practica el marxismo. El de Groucho. Así, algunos de sus chistes más recordados son: “el kichnerismo es el nazismo sin campo de concentración”.

Luego hay variantes conforme a los auditorios, donde reemplaza al nazismo por el matrimonio Ceasescu, o por Stroessner. Imaginó que la estatización de las AFJP era para los jubilados el equivalente a los trenes que llevaban a los judíos a Varsovia.

Humorista genial, profetizó toda clase de cataclismos, menos la hecatombe planetaria. Ahora, desde un progresismo asentado en los sectores agrarios más conservadores, pide terminar con las retenciones y volver al FMI para endeudarse ante la pretendida eliminación de los
derechos de exportación.

Paseando por las calles de la Expoagro, exclamó: “¡Ay, las mollejas! Me marean las mollejas, ¡una vale más que mil hombres! Su pata agraria es Alfredo De Angeli, un arrendatario entrerriano que es ecologista en relación a Botnia, pero como productor sojero cree que el glifosato es más inofensivo que un fertilizante. Contagiado de la epidemia de “carriosismo”, afirma: “Con (los Kirchner) estamos como en los setenta, pero sin armas”.

El periodista Joaquín Morales Solá califica a los Biolcati, Llambías, Gropocopatel o Elzstain de campesinos. Un paso más en la precisión del lenguaje y serán los carenciados sin tierras que rechazan planes jefes y jefas de hogar. Para el periodismo en general son “el campo”, un lugar idílico sin clases sociales, habitado por émulos de la familia Ingalls. Groucho le destinaría esta frase: “Disculpen si los llamo caballeros, pero todavía no los conozco bien”.

LOS OTROS

En la Expoagro estuvo ausente la verborragia incontenible de Reutemann y su proverbial ejecutividad, siempre en condiciones de ver cosas imposibles de visualizar para quienes no tienen la doble condición de conductor de fórmula 1 y chacarero impoluto.

Sí estuvo presente el lenguaje impactante de Binner y su humor inglés que lo ha llevado a autodenominarse socialista. La Triple Alianza del niño Mauricio que ha logrado enhebrar tres palabras seguidas, lo que lo hace merecedor a unas semanas de vacaciones en algunas capitales europeas.

El segundo integrante del PROperonismo es el empresario inversionista Francisco De Narváez que se acercó al justicialismo referenciado en los resabios de Menem y al que Perón le produce una alergia peluda.

El tercero, Felipe Solá, el gaucho de amianto, con su montura peronista, fue casi ocho años ministro del riojano y vicegobernador de Carlos Ruckauf, este último autor de una frase no precisamente de Groucho: “Hay que meter balas a los delincuentes”.

Felipe acuñó en su oportunidad una sentencia que explica su biografía política y si bien no tiene la sutileza de Groucho, posee el mérito de la sinceridad en lo referente a cómo sobrevivir en política. Su fórmula es “Hacerse el boludo”. Nadie puede negarle que lo hace con dedicación y eficacia.

Detrás de la triple alianza se mueve el exitoso concertador de derrotas Eduardo Duhalde, que le podría explicar al sobrino político de TIA, el del tatuaje en el cuello, lo que le dijo un peronista acerca de Menem: “Pensamos que era el bisnieto de Facundo Quiroga y
resultó el hijo de Rockefeller”.

El héroe mediático Julio Cobos, que cumple la doble función de vicepresidente y opositor, se hizo presente en medio de la algarabía general según la crónica del Noble diario: “La recorrida fue compleja, debido a los intentos de saludos de campesinos (1) que lo hicieron, entre otras cosas, casi tropezar y hundir su mocasín de cuero negro en el medio del barro”.

El gobierno, con chiquilinadas al estilo de Juvenilia del secundario, actúa como jefe de prensa involuntario del anodino mendocino. Si en lugar de la venganza tonta usara la inteligencia y lo abrazara, Cleto se diluiría tan rápido como las penas campestres en la Expoagro.

Ot
ra visitante fue Hilda “Chiche” Duhalde, que apoya a De Narváez y recorrió la feria en un carrito de golf conducido por el galán agropecuario Eduardo Buzzi, mientras desgranaba los odios propios -y en representación de su marido- sobre la presidente de la Nación y el presidente de su partido. Acá se puede acudir a un discípulo de Groucho Marx, como es Woody Allen, quien ha dicho: “El eco siempre dice la última palabra”, o “Algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida”.

No podía faltar el dirigente sindical de los peones rurales Jerónimo Venegas, que mantuvo un silencio cómplice durante el conflicto del gobierno con las cuatro entidades empresarias y hoy apoya coherentemente a la triple alianza cuyo referente actual es Mauricio Macri, mientras desgrana apostillas como: “Defender al campo es defender a la patria”.

Venegas es conocido como “Momo” y en el living de su casa tiene un enorme retrato de Perón. Hay que tener mucha imaginación y una dosis elevada de cinismo para encontrar en Macri alguna continuidad de Perón. Groucho seguramente le dedicaría su frase: “Partiendo de la nada he alcanzado las más altas cimas de la miseria”.

El “amigazo” Buzzi, abrazado a De Angeli, superada su inflamación de testículos, exteriorizada en la frase ”De Angeli me tiene hinchado las pelotas”, podría hacer suya la frase “ya no somos los gauchos del Grito de Alcorta sino del Paseo Alcorta”. Y acotar: “¿Cómo no voy a firmar la solicitada en contra de la estatización del comercio exterior?”.

He reproducido la frase en el tono grosero que fue emitida. Lamentablemente carezco de la elegancia del ingeniero Héctor Huergo que en Clarín escribió, traduciendo la expresión popular de Eduardo Buzzi: “Padece un síndrome de hipertrofia escrotal”.

El mismo lobbysta acaricia la utopía interesada de convertir nuestro país en un enorme campo de soja imaginando en sus sueños que el menú de los argentinos se conforme con un desayuno de café con leche de soja, un almuerzo de milanesa de soja con una ensalada de granos de la
misma leguminosa, y una cena de trisoja que en la ciudad de Buenos Aires Macri quiso implantar en las escuelas y la rechazaban hasta los chicos con hambre.

Algo raro debe pasar en la Argentina para que la oposición, intentando superar al kirchnerismo, encuentre su eje aglutinante en la Sociedad Rural y alguna salida en el antiguo FMI, repudiado mundialmente. El futuro queda así para algunos en 1880 y para otros en 1990.

Y cuando el tema agrario ocasionalmente se atenúa por cansancio, o porque la crisis mundial convierte en bonsai algunas quejas, aparece la inseguridad y encuentra como respuesta mediática la pena de muerte. Iniciado en un exabrupto de Susana Giménez, en cuyo cerebro ha sido imposible encontrar una idea, ese extraño ejemplar del cholulismo mediático puede mover la lengua desconectada de la cabeza y articular frases como estas: “el que mata tiene que morir. Terminemos con los derechos humanos y esas estupideces”.

Groucho le destinaría dos de sus humoradas: “Ella puede parecer una idiota y actuar como una idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente una idiota”. “Es mejor permanecer callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente”.

Groucho Marx, no Carlos, desde el más allá, habrá reiterado la humorada de su lápida: “Disculpen que no me levante”. Y seguramente haría alguna pequeña modificación a la frase con que se inicia esta nota: “No puedo ser socio de estos que pertenecen a un club que confunden humor con grotesco, seriedad con exageración, desmesura con oposición, alianza con amontonamiento, futuro con pasado, avance con conservadorismo y pureza con intereses”.

(1) Para los que llaman campesinos a los integrantes de la Comisión de Enlace y a los productores sojeros, una pequeña contribución para la elaboración de un nuevo diccionario.

- Millonario: carenciado de variados recursos.

- Empresario: esforzado y generoso concertador de recursos materiales y humanos.

- Organismos internacionales: filantropía a escala planetaria.

- Establishment: conjunto de personas cuyos intereses se identifican con la patria.

- Sociedad Rural: representación patriótica cuyos intereses mugen en beneficio de los sectores humildes, mientras soportan las inclemencias del tiempo y la incomprensión de algunos gobiernos.



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